jueves, 23 de agosto de 2007

CASO DALMASSO

Crónica sobre el caso Dalmasso de Rio Cuarto, Córdoba.


CRIMEN EN RIO CUARTO.


Nora Dalmasso fue encontrada muerta la tarde del domingo 26 de noviembre de 2006. Yacía desnuda en el cuarto de su hija, en la casa del barrio Villa Golf ubicada en la calle 5 numero 627, de Río Cuarto, a 230 kilómetros de la capital provincial.

La victima, que trabajaba en una empresa de salud y funeraria de su familia, estaba casada con un prestigioso traumatólogo cordobés y tenía dos hijos, un varón que reside en la ciudad de Córdoba y una hija radicada en Estados Unidos. Estaba sola en el domicilio ya que el marido se encontraba en la ciudad uruguaya de Punta del Este participando de un torneo de golf, el cual ganó.
El cuerpo fue encontrado desnudo y estrangulado con el lazo de su propia bata sobre la cama. La mujer había salido la noche anterior con siete amigas, que volvieron al barrio Villa Golf donde tomaron café hasta pasadas las dos de la mañana y a las tres Nora ya estaba en su residencia, donde 36 horas después fue hallado su cadáver por un vecino al que habían recurrido sus familiares al no recibir respuestas a insistentes llamados telefónicos.

Los forenses que realizaron la autopsia determinaron que la mujer intentó defenderse antes de ser ahorcada con el cinturón de su propia bata. De acuerdo a los resultados preliminares de la necropsia, la víctima murió como consecuencia de la asfixia mecánica por compresión de cuello, mediante un lazo de doble vuelta con el cinturón de seda de su bata. Además, los peritos detectaron que presentaba lesiones que sufrió en vida en su cráneo y en uno de sus brazos, las que revelaron maniobras de intento de defensa cuando era asesinada. Mientras tanto, los investigadores analizaban las llamadas entrantes y salientes del teléfono fijo de la víctima, y esperan que la empresa de telefonía les entregue la lista de comunicaciones del celular que desapareció de la casa y que pudo haberse llevado el asesino para que no se detecten mensajes. Las pesquisas sufrieron una decepción al comprobar que las cámaras de seguridad del Barrio Villa Golf, donde se cometió el crimen no funcionaban desde hacía una semana, por lo que no se contará con imágenes sobre movimientos de personas antes y después del asesinato.

El caso que conmociona a la provincia comenzó a ser investigado por dos fiscales que serán supervisados personalmente por el fiscal general de Córdoba, Gustavo Lazcano, tal como suceden los casos de difícil resolución. De esta manera, al fiscal de Río Cuarto, Javier Disanto, que comenzó a instruir la causa, se sumó Fernando Moine, quienes le tomaron declaración testimonial a dos amigas de la víctima, las que no aportaron datos significativos para la investigación, según revelaron fuentes judiciales. El fiscal general dijo que durante la jornada también él viajó a Río Cuarto para interiorizarse de la causa en la que, dijo, se manejan distintas hipótesis de investigación. Descartó el suicidio y se trabaja sobre el homicidio. Daniel Lacase, amigo de la víctima y de su marido, pidió a la justicia que investigue todas las pistas del crimen, ya sea las pasionales como las que no lo son.


Los Imputados.


La causa por el asesinato tuvo a varios hombres involucrados a lo largo de estos meses. En un primer momento un reconocido abogado de Córdoba se presentó ante las autoridades para que le hagan un estudio de ADN para verificar si los restos hallados en la escena del crimen coincidían con su patrón genético. La persona en cuestión es el ex asesor del Ministerio de Seguridad de Córdoba, Rafael Magnasco. Este se presento voluntariamente ya que ciertos rumores lo indicaban como un posible amante de la víctima. Luego de hacerse los análisis, el hombre quedó imputado bajo la carátula de “homicidio simple en grado de sospecha”, un tecnicismo legal para poder hacer el estudio comparativo de los patrones genéticos

Otro imputado en la causa es el pintor Gastón Zarate, acusado de robar, violar y matar a la señora. Zarate, que trabajaba en la casa de la familia Macarrón, estuvo 25 horas preso por este supuesto crimen y luego de declarar quedó nuevamente en libertad, ya que la justicia entendió que si bien hay pruebas para tenerlo como sospechoso, las mismas no son suficientes para ordenar su detención. A este hombre, conocido como el “perejil”, se lo acusó en un primer momento de robar dos celulares de la casa del Barrio Villa Golf. Ninguno de estos celulares apareció, pero igualmente quedó como imputado en la causa. Cuando se lo acusó a Zarate, la gente de Río Cuarto, indignada, salió a marchar por las calles de la ciudad pidiendo que lo liberen, argumentando que al pintor lo intentan involucrar en el crimen para “tapar” al verdadero asesino. A Zarate, al igual que al ex funcionario Magnasco, se le hizo un examen para verificar si hay compatibilidad en el ADN encontrado el día del crimen.

El último imputado en la causa es el hijo de Nora, Facundo. Este chico, estudiante de derecho que vive en la ciudad de Córdoba, quedó involucrado en la causa porque el informe oficial sobre el patrón genético precisa que los restos encontrados en la escena del crimen, correspondería a un masculino en línea ascendente y colateral, es decir que tanto el abuelo, hijos como nietos y primos tienen el mismo mapa genético. El problema que tiene el fiscal para detener a Facundo es que el joven demostró que estuvo en una fiesta en el Rotary Club y luego en una cena hasta alrededor de las 3 de la mañana, en Córdoba. Las sospechas recaen en que no podría justificar las horas siguientes, lapso en que podría haber llegado a Río Cuarto y asesinar a su madre. Según Facundo, ese fin de semana pasó muchas horas con su amigo Andy Peralta y otros cuyas identidades proporcionó oportunamente al declarar.

Finalmente, quedó como imputado por abuso sexual seguido de muerte. La duda comenzó cuando Andy Peralta, amigo de Facundo aunque también se insinúa que es la pareja, declaró no saber que pasó con exactitud entre las primeras horas del 25 de noviembre y la tarde de esa trágica jornada. Facundo, en su declaración, negó todos los hechos que le imputaron y relató todo lo que hizo los días previos y posteriores al asesinato de su madre.

Resta ahora aguardar los resultados de las pruebas enviadas al FBI, en Estados unidos, para poder esclarecer un poco la causa con el fin de encontrar al verdadero asesino de Nora.


Las hipótesis sobre el crimen.


Las primeras versiones sostenían la hipótesis de un crimen cometido en medio de un acto sexual en el que no faltó la violencia inherente a esas supuestas prácticas eróticas “transgresoras”. Pero el médico que supervisó la autopsiad dijo creer que el autor era un asesino que se descontroló, que no estaba premeditado el crimen, y que los signos de violación eran debiles.

Los fiscales, rondaron en la teoría del amante. Por eso, apuntaron en la dirección del listado de posibles enamorados de la víctima. A los efectos, luego, de comparar los ADN de los sospechosos, con el semen encontrado en el cadáver. Lo grave de la cuestión, es que es, ya casi imposible, reconstruir el ADN del victimario. Ya sea por impericia, o para tapar a alguien del poder, las muestras de semen se han tornado irrelevantes. La tecnología moderna, parece que no va a ayudar a revelar la identidad del asesino. Puesto que, también, en forma intencional o por un descuido, la escena del crimen también fue ultrajada.

La segunda hipótesis gira en torno del viudo. La policía asegura que hay que indagar hasta la médula al médico traumatólogo. Centralmente, en lo que hace a la cuestión económica. Propiedades, campos y haciendas. Soja, girasol, maní y vacas. Y que explique el origen monetario de sospechadas heredades. Esa dirección conduce inexorablemente al "francés", Miguel Rohrer, empresario agropecuario de fortuna incalculable. Pero de origen dudoso, muy por fuera de la vista de la AFIP.

¿Era el viudo de Dalmasso un testaferro? Norita le habría pedido el divorcio a Macarrón y le reclamaba el cincuenta por ciento de los bienes. El "francés" está indicado como amante de la víctima desde hace años. La policía piensa que la noche fatídica fue a la casa de Dalmasso y tuvieron sexo en abundancia, igual que cada vez que se ausentaba de la ciudad el marido. Por eso, la víctima avisó a sus amigas que no la molestaran esa noche. Luego de tener relaciones, habrían discutido acerca del pedido de divorcio y la partición de bienes. El "francés", supuestamente alcoholizado, habría enloquecido y la habría matado. Es lo que piensa la policía. Por eso piden a los fiscales que les permitan indagar en las propiedades del viudo. Pero estos se niegan. No quieren mover el avispero.


La versión cordobesa.


En los últimos días tomó relevancia en los medios de Buenos Aires una versión distinta sobre el asesinato de Nora Dalmasso.

Se menciona que Nora le era infiel a su marido y este sabía de las aventuras que tenía con otros hombres. Macarrón lo tomaba como parte del juego de su matrimonio. El problema surgió cuando ella le pidió el divorcio. Se dice que el reconocido traumatólogo le contestó que primero había que arreglar las cuentas, dando por descontado que ella sabía que lo que estaba a su nombre no les pertenecía por completo. Macarrón tenía bienes a su nombre, pero que pertenecerían a terceras personas. La respuesta de Nora fue tajante: “No hay nada que arreglar, son bienes gananciales y el 50 por ciento es mío”y cortó la comunicación telefónica y amenazando con contar todo lo que sabia. Se rumorea que a Macarrón le desapareció la tranquilidad que lo caracterizaba. Sabía muy bien de lo que hablaba la señora y si la amenaza se cumplía sería el comienzo de la caída para varios políticos y empresarios de primer nivel de Córdoba.

Marcelo Macarrón, sabiendo que Nora le era infiel, contrató a una empresa de vigilancia privada para que la sigan y la “pesquen in fraganti” con otro hombre.
Si lograba el cometido de fotografiarla con alguien y demostrar que le era infiel, evitaba de compartir el 50 por ciento que Norita le pediría en un juicio de divorcio. Distintas versiones aseguran que Macarrón era testaferro de, al menos, tres personajes muy importantes: el gobernador José Manuel De la Sota, el oscuro abogado Daniel Lacase y un empresario casi invisible llamado Miguel Rohrer, al cual los medios hicieron trascender como “el francés”.

El futuro de la causa.

El principal sospechoso por la muerte de Nora Dalmasso, su hijo Facundo Macarrón, otros seis integrantes, también varones, de la familia y el pintor Gastón Zárate, se deberán presentar ante la justicia cordobesa para que se les realice una extracción de sangre a fin de realizar estudios genéticos.
El fiscal Javier Di Santo ordenó que se les extraiga sangre para que cuando lleguen los resultados del FBI se puedan cotejar los ADN de estas 9 personas con el de quien sería el asesino de Nora Dalmasso.

Los integrantes de la familia Macarrón que serán citados son ocho: Félix, Marcelo, Facundo (imputado por abuso sexual agravado y homicidio calificado), Elvio, Telmo, Lucas, Rodrigo y Agustín. Con este pedido del fiscal, se busca determinar el patrón genético del asesino. Sin embargo, tanto de la parte de la familia como de la parte del Zárate, pedirían que el estudio se postergue.